Respiraba con dificultad. A penas le llegaba el aire a los pulmones, al menos, así lo sentía ella. El aliento se enfriaba al instante, en cuanto abandonaba aquella cálida cueva dentada. Algo le oprimía el pecho, una especie de fuerza externa, un sentimiento, quizás, divagaría ella. Enamorada de las metáforas y las ironías, excéntrica por naturaleza. El cansancio empezaba a pesar, tantas horas sin dormir. Encendió un pitillo. Una fuerte tos afloró de forma inesperada, un ataque de nicotina en toda regla. Lo dejó con cuidado en el cenicero e intentó exhalar una bocanada de aire. “Aire fresco no, aire contaminado. El tráfico me matará antes que este placer” pensó mirando su último cigarro.
“Las últimas horas han sido muy caóticas” escribió en un post-it
Comentarios recientes
hace 6 días 2 horas
hace 6 días 3 horas
hace 6 días 5 horas
hace 1 semana 6 días
hace 1 semana 6 días