El tocadiscos empezo a sonar, con aquella melodia tan suave y enamoradiza que aquellas parejas que se encontraban cerca soltaban un corto y sentimental suspiro, lleno del empalagoso calor de una tarde de Mayo.
No podia dejar de mirar la hipnotizante danza de aquellas almas enamoradas, hasta el momento en que aquella jove aparecio. Envuelta en el mas fino terciopelo azul, enmarcando sus ojos tan azules como el mismo mar.
Era mas azul que el tercipelo de la noche, aun mas brillante que la luz de las estrellas. Ella sonrio tras mi timida mirada, pero tras unos minutos se alejo para no volver. Juro que algun dia volvere a verla con aquel vestido azul, y hasta que ese dia llegue, no dejare de suspirar por ella.
Comentarios recientes
hace 6 días 18 horas
hace 6 días 19 horas
hace 6 días 21 horas
hace 2 semanas 2 horas
hace 2 semanas 14 horas