Mi propio Mal de Montano
De pronto sentí que yo también tenía un mal… como aquel mal de Montano, y que en ese mismo instante un inventor de historias cotidianas se colaba en mi mente para hablar por mí, o mejor dicho, para invadirme y hacerme sentir protagonista de una película sin hueco para la nostalgia. A veces, incluso dentro de una gran conversación, tengo la sensación de que la realidad que me rodea se vuelve demasiado agradable, y es justo entonces… cuando creo que esa sensación es más propia de una escena de película en blanco y negro, en la que las cosas suceden una detrás de otra, meciéndose al mismo ritmo que la música que gira de fondo, bajo la sutil presión de una aguja que araña acordes desconocidos. Hoy he vivido un momento de esos, un segundo en el que he pensado crear mi propio mapa, y dibujar en él esquemas caóticos que acaban en puntos suspensivos.
El calor del cappuccino entre las manos junto al divertido magenta de la pared me ha regalado una tarde de conversaciones fluidas, y sonrisas que más tarde se han escondido bajo una bufanda negra. No recuerdo bien en qué minuto me han venido a la mente palabras de Pizarnik cuando decía "...pudiera ser tan feliz esta noche..."
- blog de Tharsis
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios














Comentarios recientes
hace 3 horas 15 mins
hace 6 horas 28 mins
hace 22 horas 52 mins
hace 23 horas 44 mins
hace 23 horas 58 mins
hace 1 dia 11 mins
hace 1 dia 1 hora
hace 1 dia 2 horas
hace 1 dia 3 horas
hace 1 dia 3 horas