Serie B
Me regaló una sonrisa de medio lado y fue motivo suficiente para introducirme en su boca. No acostumbro a llevarme a los tíos con los que me acuesto a mi casa, así que fuimos, como si de una película de serie B se tratara, a un motel de carretera. Y como en toda película de serie B, el motel no podía ser más mugriento. En otras circunstancias aquello me habría repugnado, pero en esa ocasión me sentía más cachonda que nunca. Aquella era mi noche y era mi película de serie B. Yo era la protagonista y exigía un polvo que hiciera retumbar los cimientos de aquel motel (que viendo las instalaciones no era muy difícil conseguirlo).
Como si fuera nuestro último día en el mundo, nos besamos con tanta fuerza y tanta pasión que creo que llegué a sangrar. Me besó y le besé en sitios tan escondidos que ni yo misma sabía que teníamos. Los botones de su camisa salieron disparados cuando se la rompí para quitársela. Lo empujé hacia la cama y me puse encima de él. Repito: era mi película, mi polvo, y ahí mandaba yo. Al menos, de momento…
- blog de Octubre
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios














Comentarios
Me ha gustado, sobretodo el
Me ha gustado, sobretodo el contrapunto de...... en otras circustancias me habria repugnado, como si las cosas no fueran blancas y negras y cruzasemos esa linea en funcion de nuestras circustancias gustos y necesidades, como realmente es....eso hizo que disfrutase mas el texto
"Repito: era mi película, mi
"Repito: era mi película, mi polvo, y ahí mandaba yo. "
Ole! :-)