Ellos tenían razón.
Y en cada personaje que intentaba crear, me encontré describiéndote. El chico imperfecto, perfecto a los ojos de ella, que la enamoraba con su mirada felina y sonrisa juguetona. Luego supe que al igual que en esas historias, yo era la protagonista que se había enamorado de vos. Y las inventaba con el solo propósito de contar la única historia que valía la pena. Aquella que nos envolvía a nosotros dos y en la que todo lo demás eran meros detalles sin importancia, porque lo realmente importante era el amor. El amor que me transmitían tus ojos cada vez que me mirabas. El amor que escondían tus te quiero y tus te extraño. El amor que llagaba a sentir cuando tus labios bebían de los míos hasta embriagarse y perder la conciencia. El amor de tus brazos, acogedores y cálidos, abrazándome aquellas noches de febrero que se antojaban frías como invierno. El amor que, cada uno que nos conoció, supo de antemano, antes de que sucediera. Y aunque lo negamos hasta el cansancio, pronto supimos que estábamos equivocados. Que ellos tenían razón, que siempre la habían tenido. Porque era imposible no saberlo viéndonos cuando nos mirábamos a los ojos y con la mirada nos decíamos todo.
Dedicado a una persona muy especial,que me acompaña día a día.
Por Melodías Agridulces
- blog de Melodias Agridulces
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios












Comentarios recientes
hace 2 días 18 horas
hace 2 días 18 horas
hace 2 días 20 horas
hace 1 semana 3 días
hace 1 semana 3 días