Vuelos de libélulas

08 Apr
Etiquetas libélulas, ojalás, vuelos, Relato Corto

Ojalá todo fuera tan sencillo  
como pulsar el interruptor
para que vuelva la luz
y no perderte
aún más.

Ojalá no necesitara agarrarme
a estos recuerdos gastados
para palpar y respirar 
cómo sabía
tu risa.

Ojalá no existieran todas las horas 
que no pasaste aquí conmigo.
Ojalá no tuviéramos que  inventar excusas,
de esas que hace tiempo
que ya no se cree nadie,
salvo nosotros dos.
Ojalá no estuviera escribiendo
esta historia 
con palabras de menos 
y sentimientos de más.
Ojalá no fueras 
lo primero que veo
al cerrar los ojos 
para dejar de pensarte.
Ojalá no te hubieras convertido
en lo único que iba siempre 
detrás de mi nombre,
ojalá no hubieras dejado,
aquí, bien dobladitas,
cinco millones de noches 
en las que echarte de menos.
Ojalá hubiéramos aprendido antes a sonreír,
sin ninguna lengua de por medio,
a mirarnos a los ojos,
sin que salten esquirlas,
por ser lo único que nos dejaron
las chispas que murieron primero.
Ojalá no te quisiera aún,
como solo se quiere aquello 
que te ha agarrado en el precipicio
una, dos,
y hasta mil veces.
Ojalá no tuvieras que verme llorar.
Ojalá no rimaras tanto con octubre,
con martes, con veinticuatro
y hasta con azul
cuando es radioactivo.
Ojalá valiera con decirte
que hace demasiado frío
sin mis manos
en tu pelo.
Ojalá no reconociera tu olor
en todos los lugares
menos donde yo he de dormir.
Ojalá no me hubiera quedado sin voz
(y sin razón)
de gritarte 
que ya no necesitaba nada de ti 
y que no volvería a hacerlo nunca.
Ojalá me hubiera acostumbrado
a respirar
sin tus manías,
sin tu mirada gamberra,
sin tu voz tamborileando el lado oeste de mi vida.
Ojalá me perdonaras 
por todo lo que nunca te dije,
por los abrazos que no te di
aunque tus silencios me los pidieran.
Ojalá fuera capaz de no fingir
esta maldita indiferencia
cada vez que me rozas,
como si no se hubieran quebrado
todos y cada uno de los huesos
que aún se dignan a sostenerme.
Ojalá no se me escapara tu nombre
cuando el cielo está gris.
Ojalá no te buscara 
como otro acto reflejo,
en todos los escaparates 
que una vez bailaron por y para nosotros.
Ojalá no me doliera verte
y no sentirte.
Ojalá desapareciera
cada mapa mudo que yo dibujé
para espolvorear tus lunares.
Ojalá no llevara tan adentro
el tacto de tu pelo,
el ángulo que forma tu cuerpo contra la pared
cuando no has dormido bien
y el tango de tus manos
sobre el folio vacío.
Ojalá, ojalá supiera ser sincera
al decirte que todo va bien.
Ojalá no me ahogara 
cada vez que sueño que,
por alguna razón que ni me importa,
has vuelto,
que tú también me has echado de menos,
aunque jamás te di motivos 
para hacerlo.
Ojalá no fueran nuestras 
todas las canciones del mundo.
Ojalá no tuviera grabadas
entre las clavículas
tu sonrisa de las cuatro
y media
y esa mirada que me confesaba
que no te irías a ningún sitio
que no destilara mi sombra.

Pero te fuiste.
Te fuiste y no puedo reprocharte
nada.
Te fuiste porque era más fácil volar
que llevarme a hombros.
Te fuiste y ahora,
tú no quieres chapotear 
entre mis pupilas
porque te sientes culpable al creer
que me dejaste caer
y yo no puedo levantar la mirada
porque sé que no merecía otra cosa.

Es triste.
Pero fueron nuestros pasos de baile
los que nos trajeron aquí.
Así que aquí me quedo.

Pensando que quizás, quizás 
tú un día te acuerdes de mí
y quieras saber si aún sigo girando
en redondo
cuando dices mi nombre,
si todavía me río
cuando me ganas al tres en raya
de mis lunares.
Pensando que quizás, quizás 
verme aún aquí te haga sonreír 
y tal vez pueda compensarte,
mal y tarde,
como todo lo que yo escribo,
por todas las cosquillas,
todas las tardes
y todos los sueños.

Comentarios

Gracias, por sentir.

Imagen de calle-juela

La piel de gallina.
Me ha cautivado. (:

Licencia de la web

Reconocimiento No comercial No derivados
Esta coleccion, Amateurs Hotel, de Amateurs Hotel y Revista Amateurs tiene una licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs.

www.amateurshotel.es amateurs@amateurshotel.es

Copyright © 2008


Todas las creaciones aquí expuestas son propiedad de sus autores, tuteladas bajo la licencia del Hotel pudiendo tener además licencias individuales.