wherever you wanna go II
Caminaba con pies firmes, botas de acero;
a menudo se tambaleaba entre el equilibrio y el temperamento,
pero entonces, sus pasos se hacían más fuertes.
No había nada que la sostuviese más que su propia fortaleza,
a menudo diminuta, secuestrada por sus miedos;
no había nada más que la empujase en su camino que sus propias ganas de seguir caminando;
a menudo desvanecidas,
pero nunca olvidadas.
- blog de allthosemoments
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios















Comentarios
Bonitas palabras :)
Bonitas palabras :)